Global Shapers explicado: mi guía para entrar al círculo del poder

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Global Shapers explicado: mi guía para entrar al círculo del poder

Hace tiempo comparto cosas de Global Shapers y mucha gente me pregunta qué es exactamente, cómo funciona y por qué me emociona tanto formar parte. Así que aquí va una explicación clara, honesta y aterrizada.

Si lo quiero resumir en una sola idea, para mí Global Shapers es esto: un grupo de jóvenes con ganas reales de mejorar su comunidad, pero que decide no hacerlo solo, sino junto a otras personas igual de comprometidas.

Y eso cambia todo.

Primero, ¿de dónde sale Global Shapers?

Para entender Global Shapers hay que hablar del World Economic Forum, o Foro Económico Mundial. Ese es el espacio donde se reúnen personas con muchísimo poder e influencia para discutir temas que impactan de manera fuerte la economía y, en general, a la humanidad.

Ahí convergen perfiles de altísimo nivel: dueños de grandes empresas, líderes políticos, presidentes, príncipes, mujeres super influyentes, gente que literalmente tiene capacidad de mover conversaciones globales.

¿Y qué hacen? Se sientan a discutir temas importantes. Migración, educación, desarrollo, problemas sociales, tendencias globales, prioridades económicas. La idea no es solo hablar por hablar, sino tratar de alinearse y buscar soluciones que puedan generar algo positivo para el mundo.

Global Shapers nace como una ramificación de esa lógica, pero enfocada en jóvenes menores de 30 años. Es una red de personas jóvenes con muchísimo potencial, seleccionadas para reunirse, organizarse y crear proyectos con impacto positivo en su comunidad.

Qué significa realmente ser Global Shaper

Ser Global Shaper no es ponerse una etiqueta cool ni entrar a un club por estatus. Por lo menos, yo no lo vivo así.

Para mí significa estar rodeado de jóvenes que ya tienen o quieren tener un impacto positivo en la sociedad. Gente que no se queda en la intención de “algún día quisiera ayudar”, sino que se sienta a pensar qué vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer y cómo eso va a mejorar la vida de otras personas.

En Panamá, por ejemplo, somos más de 15 shapers. Cada año se abren aplicaciones y personas con muchísimo potencial pueden postularse. Yo siempre trato de avisar cuando salen esas convocatorias porque de verdad creo que vale la pena.

Lo bonito es que aquí se encuentran muchos jóvenes que ya vienen trabajando por su cuenta en causas distintas, pero al unirse el impacto se vuelve más fuerte. Esa colaboración le da una dimensión completamente distinta al voluntariado.

Global Shapers, para mí, es un grupo de gente cool con ganas de hacer algo cool, pero con ganas de hacerlo en grupo.

La idea más importante: impacto colectivo

Hay una frase que escuché una vez y se me quedó pegada porque explica muy bien el espíritu del movimiento: somos jóvenes que quieren hacer un cambio positivo en la comunidad, pero en vez de hacerlo solos deciden hacerlo junto con más personas.

Esa es la diferencia clave.

Hay muchísima gente buena haciendo cosas buenas por su lado. Pero cuando conectas con personas que están en la misma vibra positiva, con energía, creatividad y ganas de construir, empiezan a pasar cosas mucho más grandes.

No se trata de una temática única ni de una sola causa. No todos trabajan en lo mismo. La conexión está en la intención y en la acción: mejorar la comunidad de forma concreta.

Qué tipo de proyectos hacemos

Una de las mejores formas de entender Global Shapers es viendo ejemplos reales. En Panamá ya se han impulsado varios proyectos muy bonitos, cada uno con su propia lógica, pero todos con el mismo fondo: transformar un problema o una necesidad en una acción positiva.

Pintando Electoral: transformar basura política en arte

Uno de los proyectos más creativos fue Pintando Electoral, que se hizo durante un año electoral en Panamá.

La idea fue agarrar carteles políticos que estaban en la calle y darles una segunda vida. En lugar de dejarlos tirados como parte de la contaminación visual y la basura postelectoral, se reunieron en un gimnasio prestado por la USMA e invitaron a personas a intervenirlos con pintura.

¿Qué pasó? La gente empezó a pintar encima de las caras de candidatos y figuras políticas. Lo que antes generaba cansancio, saturación o hasta enojo, se convirtió en obras de arte.

Eso tiene algo muy potente. No solo reciclamos materiales, también resignificamos el espacio público y la relación emocional con esos objetos.

Al final, esas piezas se expusieron en el Tribunal Electoral. Durante meses, muchísimas personas pudieron ver obras hechas por ciudadanos sobre materiales que normalmente habrían terminado como desperdicio.

El cambio de fondo era ese:

  • Tomar algo que molestaba
  • Evitar que terminara como basura
  • Convertirlo en una experiencia artística y comunitaria

Escuchando la comunidad: poner a la educación a escuchar

Otro proyecto super valioso fue Escuchando la comunidad.

Aquí el enfoque fue educación. Se entrevistó a aproximadamente 800 personas de todo Panamá, especialmente jóvenes que estaban estudiando o querían estudiar. La conversación giraba alrededor de preguntas muy concretas:

  • Cómo quisieran estudiar
  • Cómo perciben su escuela
  • Qué necesidades tienen
  • Qué cambios les gustaría ver en el sistema educativo

Después de recopilar toda esa información, se resumió en un documento y se entregó a personas relevantes dentro del mundo educativo en Panamá.

Eso me parece poderoso porque muchas veces se toman decisiones educativas desde arriba, sin escuchar lo suficiente a quienes viven el sistema todos los días. Este proyecto hizo exactamente lo contrario: primero escuchar, luego organizar esa información, y finalmente ponerla en manos de quienes toman decisiones.

No era opinión improvisada. Era voz ciudadana organizada.

Sangre Panamá y Sal del Sofá: creatividad al servicio de una causa

También hay shapers involucrados en iniciativas totalmente distintas, como Sangre Panamá, liderada por Gabriel, que promueve la donación voluntaria de sangre.

Y aquí es donde se nota algo muy especial de la red: cada persona puede venir con una causa diferente, pero la colaboración permite sumarle creatividad e impacto.

Por ejemplo, junto con Sal del Sofá se hicieron movidas diferentes, incluyendo una colaboración con grafiteros para crear un libro de colorear pensado para que los niños no le tuvieran miedo a las agujas.

Ese ejemplo me encanta porque demuestra que el impacto social no siempre llega en forma de grandes discursos. A veces llega en cosas simples, inteligentes y bien diseñadas. Un libro para colorear puede parecer pequeño, pero si ayuda a quitarle miedo a un procedimiento médico, ya está generando bienestar real.

No hay una sola temática, sí hay una sola intención

Algo importante es que Global Shapers no gira alrededor de un único tema. No es solo educación. No es solo salud. No es solo medio ambiente. No es solo participación ciudadana.

Lo que une a la red no es una causa específica, sino una meta compartida: hacer algo positivo por la comunidad.

Entonces dentro de un mismo hub puedes encontrar personas trabajando en áreas completamente distintas, pero conectadas por la misma voluntad de aportar.

Eso abre muchísimas posibilidades, porque permite mezclar talentos, ideas y perspectivas. Y cuando juntas a alguien que piensa en educación con alguien que piensa en arte, salud, participación o comunicación, salen proyectos mucho más ricos.

¿Te pagan por ser Global Shaper?

No. Esto es voluntariado.

Nadie está aquí porque le paguen. Y justamente por eso tiene tanto valor. Quien está, está porque le importa de verdad.

Eso también funciona como un filtro muy bonito. Terminas conociendo personas super impactantes, gente con iniciativa, con criterio, con generosidad y con ganas de mover cosas.

En mi experiencia, esa comunidad es una de las partes más valiosas de todo. No solo por los proyectos, sino por la calidad humana de la gente con la que terminas compartiendo.

La energía de encontrarte con gente en la misma vibra

Más allá de los proyectos locales, también existen encuentros entre shapers de distintas regiones. Se reúnen personas de Centroamérica y Latinoamérica para intercambiar ideas, conversar sobre temas relevantes y discutir cómo ayudar mejor a sus comunidades.

Y eso recarga.

De verdad, conocer a tanta gente con ganas de hacer algo bueno te llena de energía. Te recuerda que sí hay personas construyendo, proponiendo, organizando y metiéndole corazón a causas importantes.

En un mundo donde a veces parece que todo está trabado o polarizado, encontrarte con una red así da esperanza y también empuje.

Por qué vale la pena aplicar

Si tú de verdad quieres ayudar, hacer voluntariado, conocer personas comprometidas y trabajar en proyectos con impacto positivo, aplicar a Global Shapers tiene muchísimo sentido.

Además, no es algo exclusivo de un solo país. Hay hubs en muchísimos lugares del mundo, así que existe la posibilidad de involucrarte desde donde estés.

Las convocatorias suelen abrir una vez al año. Cuando eso pasa, lo importante no es parecer perfecto. Lo importante es tener una motivación real, una visión clara y ganas genuinas de aportar.

Porque al final eso es lo que sostiene todo esto: personas que no se conforman con detectar problemas, sino que quieren organizarse para hacer algo al respecto.

Lo que Global Shapers significa para mí

Seguramente cada shaper te va a dar una definición un poco distinta, porque cada persona vive la experiencia desde su propia historia, sus causas y sus proyectos.

La mía es esta:

Global Shapers es una comunidad de jóvenes con potencial, criterio y buena vibra, que se une para convertir intención en impacto.

No se trata solo de estar cerca de conversaciones grandes o de entender mejor cómo se mueven los temas globales. Se trata de agarrar esa energía y bajarla a acciones concretas que mejoren la vida de la gente alrededor.

Eso, para mí, es lo más valioso de todo.

FAQ

¿Qué es Global Shapers en pocas palabras?

Es una iniciativa vinculada al World Economic Forum que reúne a jóvenes menores de 30 años para crear proyectos con impacto positivo en sus comunidades.

¿Global Shapers pertenece al Foro Económico Mundial?

Sí. Es una ramificación del World Economic Forum enfocada en liderazgo joven y acción comunitaria.

¿Hay una edad límite para participar?

Sí. Está dirigido a jóvenes menores de 30 años.

¿Se puede aplicar desde cualquier país?

Sí. Hay hubs en muchos países del mundo, así que la posibilidad de aplicar existe en una gran cantidad de lugares.

¿Qué tipo de proyectos hace Global Shapers?

Depende del hub y de las personas que lo integran. Puede haber proyectos de educación, arte, participación ciudadana, salud o cualquier otra iniciativa que busque mejorar la comunidad.

¿Ser Global Shaper es un trabajo pagado?

No. Es voluntariado. La participación nace del compromiso con generar impacto positivo, no de un salario.

¿Qué ejemplos de proyectos se han hecho en Panamá?

Entre los ejemplos están Pintando Electoral, que transformó carteles políticos en obras de arte; Escuchando la comunidad, que reunió entrevistas sobre educación; y colaboraciones vinculadas a Sangre Panamá para promover la donación voluntaria de sangre.

¿Qué valor tiene entrar a esta red?

Además de participar en proyectos, te conecta con personas con iniciativa, buena energía y compromiso social. Esa comunidad puede ser tan valiosa como los proyectos mismos.

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